Opiniones de profesionales.

Cuentos totalmente necesarios para la era actual.
Sander De Bruyn, escritor y coach profesional especializado en inteligencia emocional.
Desde el punto de vista de la inteligencia emocional, hace falta dar a conocer ciertas afecciones que nos pueden ocurrir durante cualquier estapa de la vida. Poniendo el foco en los más jóvenes hay darles herramientas útiles que les pueden ayudar a comprender mejor sus emociones y como gestionarlas.
Por todo ello estos cuentos son una herramienta útil para la detección de ciertas enfermedades, como es el caso de la ansiedad o la depresión, dando a entender que no es el fin del mundo y que se puede superar con la ayuda adecuada y hablando de ello libremente.

Opinión de Elisa María Vidal Cerdà, licenciada en sociología.
Elisa María Vidal Cerdà, licenciada en sociología.
Sander de Bruyn presenta este primer relato el cuál forma parte de una colección de cuentos infantiles, que abordan diversos temas relacionados con la salud mental en niños y adolescentes.
Este primer cuento, que lleva por título Irene y el susurro de la ansiedad, De Bruyn junto con la ilustradora Vanesa Vidal, dan vida a una niña sensible, narrando cómo la angustia se aferra a la protagonista, pero gracias a la ayuda y a la voz de la experiencia, Irene tomará las riendas para deshacerse de la opresión, gracias a diversas herramientas mentales, así cómo a la fuerza necesaria para vencerla y abrazar por fin la vida.
Con un lenguaje directo, sencillo y sin pretensiones, el cuento es pura esperanza, respeto y amor.

Irene y el susurro de la ansiedad.
Reseña de Maria José Alés, en opticks magazine.
El pasado mes de marzo me ofrecieron presentar un libro escrito por una persona a la que hasta ese momento desconocía. Lógicamente lo leí primero y me pareció interesante, ya que se trataba de un camino de superación personal a partir de situaciones que en apariencia parecían insuperables.
Conocí entonces a Sander De Bruyn, un joven nacido en Bélgica que relataba en aquel libro, titulado Cuando mi cabeza acabó por explotar, lo sucedido entonces, a resultas de lo cual se vio sometido a un sinfín de pruebas y tratamientos distintos, hasta que le diagnosticaron TNF (Trastorno Neurológico Funcional) y le derivaron a la clínica Rúber de Madrid, único lugar en el que trataban esa dolencia con ayuda de fármacos, psicólogos, psiquiatras, fisioterapeutas y toda clase de especialistas.
El proceso de diagnóstico y tratamiento que relata en el citado libro, lo cierra con una serie de reflexiones personales sobre cuestiones que alteran la existencia, y pueden afectarnos, o quizá nos afectan, complicando nuestra manera de vivir día a día.
Entre esas reflexiones está la referida a la ansiedad, que es precisamente de la que se ocupa en la obra que hoy traigo a Opticks con el título Irene y el susurro de la ansiedad, escrita como la anterior por él e ilustrada por Vanesa Vidal.
La ansiedad, que Sander presenta como un susurro, una pequeña voz que, poco a poco se va haciendo cada vez más fuerte y perentoria, hasta modificar para mal la vida de la protagonista del relato, una jovencita a la que el autor ha puesto el mismo nombre que tiene su hija, Irene; que se enfrenta así a uno de los problemas que en la sociedad actual afecta a un número cada vez más elevado de personas sin distinción de edad o de sexo.
En Irene y el susurro de la ansiedad, Sander ayuda a la jovencita a superar ese problema de un modo muy sencillo, sin otra medicina que el cariño y consejo de una “experta” y la convicción de que con fuerza de voluntad se pueden solucionar muchos problemas. Recordemos el dicho de que “querer es poder”.
El modo de actuar desplegado en el libro modo puede suponer una valiosa herramienta, además de para aquellos que padecen ansiedad, para padres, maestros y otros educadores que tendrán la oportunidad de establecer, partiendo de la lectura de la historia y la visualización de las imágenes que la acompañan, un fructífero diálogo sobre causas y efectos del trastorno, contribuyendo así a la superación del mismo.
Es preciso insistir en que la historia que contiene Irene y el susurro de la ansiedad tendría un efecto muy limitado sin la riqueza argumental de las ilustraciones que ha realizado Vanesa Vidal, conseguidas después de analizar en profundidad la narración, de conversar largamente con el autor de la misma y realizar numerosos bocetos, siguiendo la técnica de Tim Burton, admirado por ambos.
Surge así un conjunto de imágenes que reflejan a la perfección, a través del color, las formas y la expresión de los protagonistas, los efectos que provoca la ansiedad en la persona afectada, el camino recorrido para erradicarla y los cambios que experimenta la vida del paciente y de sus allegados cuando ésta desaparece.
Con la hábil coordinación de imágenes y texto, Irene y la ansiedad llega al mercado como la primera de un conjunto de instructivas e interesantes obras, cuya generosa pretensión es ayudar a prevenir y atajar muchos de los males que complican la vida de los niños, los jóvenes y, en general, de las personas de nuestro tiempo.